“Valoro a un hombre no por su fortuna, sino por sus costumbres” (Séneca)

Sin fango, no hay Flor de Loto

Por José Bermúdez Marcos - Psicólogo e Investigador

“No Mud, No Lotus: The Art of Transforming Suffering“ (Sin fango, no hay flor de loto: El arte de transformar el sufrimiento) es el título de un libro de Thich Nhat Hanh. Utilizando la metáfora de la flor de loto que se despliega sobre aguas enfangadas, señala:

“Es como cultivar flores de loto. No puedes cultivarlas en el mármol, tienes que hacerlo en el barro. Sin barro no puedes tener una flor de loto. Sin sufrimiento no aprenderás a ser comprensivo y compasivo”.

No podemos huir y evitar las facetas más desagradables de la vida, puesto que forman parte de ella, son consustanciales con ella. Se precisa reconocerlas, afrontarlas e integrarlas. Gracias a ellas podemos apreciar las partes más positivas. El crecimiento de la  flor de loto también representa el impulso hacia la transformación para adquirir entendimiento y emprender el camino.

En el Taoísmo, el  yin y el yang, o sea el caos y el orden están en juego permanente, forman parte inseparable de la realidad. 

Chögyam Trungpa decía: “Sostén la tristeza y el dolor del Sámsara (existencia terrenal) en tu corazón, y al mismo tiempo el poder y la visión del Gran Sol (liberación)”. Alentaba  a seguir el principio de unión de la Tierra y el Cielo de la filosofía ancestral china del Confucianismo, 

Pensamiento similar se encuentra en la filosofía griega de la antigüedad, por ejemplo en los fragmentos conservados de los escritos  de Heráclito de Éfeso: el día necesita de la noche, igual que el verano del invierno y la paz de la guerra. Los opuestos se necesitan y se interrelacionan, formando la única realidad.

Thich Nhat Hanh

Nietzsche, gran amante de la sabiduría clásica, en su obra “El Nacimiento de la Tragedia” afirma la oposición y la lucha constante entre lo apolíneo (de Apolo, dios mitológico griego de las artes), lo bello, lo que tiende a lo perfecto por un lado y lo dionisíaco (de Dionisio, dios mitológico griego de la lascivia y la embriaguez),  la fealdad, el desorden, por el otro.

Esta filosofía es la base de la Terapia de Aceptación y Compromiso (Acceptance and Committment Therapy – ACT) para estrés, ansiedad y depresión, desarrollada por Steven C. Hayes y colaboradores, y ampliamente probada. En ella la persona ha de buscar la aceptación y tolerancia  de pensamientos y sentimientos (aunque no sean agradables) en lugar de su evitación, y además clarificar y centrarse en sus valores, a la vez que se compromete con la acción y el cambio de lo que le es posible cambiar.

No barro, no flor de loto. La realidad abarca el caos y el orden y esto es lo que hay. Esto es lo que hay que entender y apreciar, aunque quede luchar.

 

Referencias

Hayes S.C., Stroshal K.D. y Wilson K.G. (1999). Acceptance and Committment Therapy. N.Y.: Guildford Press.

Nath Hanh, Thich (2015). No Mud, No Lotus : The Art of Transforming Suffering. Parallax Press.

 

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